Lunes 28 de mayo de 2018.

Margot Krasojević presentó “Harmonic Turbine Tidal Hotel“, el primer hotel con energía renovable. El mismo se encontrará en la bahía de Yalong, en la isla de Hainan, en los mares del sur de China.

El hotel aprovecha la energía de las mareas para generar electricidad. Una vez más, un diálogo interdisciplinario entre la arquitectura y la ingeniería desemboca en un diseño totalmente sostenible.

El objetivo principal del hotel es combinar el diseño y el programa del establecimiento con la energía renovable, mediante la ingeniería de turbinas industriales y mecánicas. Esta creación abre un nuevo camino dentro de la industria porque se dejará de depender de las “temporadas altas” y se producirá su propia energía para mantenerla funcionando todo el año.

El hotel es una planta de energía, así como una instalación de bienestar; toda la tecnología y los materiales de construcción están fabricados con materiales ecológicamente limpios.

Las turbinas de agua son parte del paisajismo del hotel, están semienterradas en la arena pero expuestas al mar, que se vierte sobre las turbinas para producir y almacenar energía en el establecimiento y la red nacional. No solo contribuye al medio ambiente, sino que también funciona como un condensador. Las turbinas siguen una espiral de caminos dentro y alrededor del hotel. El diseño de estas se asemeja a las ondas de arena mareales naturales y crea recintos como bahías de piscinas de roca para los huéspedes.

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El hotel consta de dos elementos de aluminio con marco de acero entrelazado. Al igual que el casco de un barco, estos elementos son lo suficientemente ligeros como para influir suavemente con la marea, pero lo suficientemente fuertes como para no romperse.

A la plataforma de entrada principal se accede por una escalera y una rampa que conduce al vestíbulo o dormitorios del hotel a través de una escotilla de entrada, que desciende a la cámara de observación que está parcialmente sumergida.

El vestíbulo del hotel conduce desde la puerta de entrada a la cámara de observación sumergida que está conectada a las 30 habitaciones con baño, cada habitación tiene un panel privado de vidrio que hace que los huéspedes se sientan como en un submarino parcialmente sumergido. Las olas chocan contra las ventanas de la habitación con la marea.

El hotel está atrapado en la arena usando cimientos abiertos parcialmente expuestos que giran en espiral hacia la subestructura girando ligeramente con la marea. Este movimiento ayuda a aprovechar la energía renovable de manera más eficiente.

 

Fuente: V2com www.v2com-newswire.com
Imágenes cortesía de: Margot Krasojević www.margotkrasojevic.org

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