27 de Febrero de 2018.

La exuberancia de los trópicos en armonía con el minimalismo de Oriente. Dos territorios, dos culturas y referencias icónicas que en la frontera de la creación artística expresan la fusión del pasado con lo contemporáneo. Origami, una antigua técnica de doblado popularizada en Japón, otorga al artista plástico argentino Roberto Romero alas para desplegar con alambre una bandada de pájaros poéticos y aves exóticas de la fauna brasileña. El hilo metálico es la materia prima que marca su trabajo y expone en esta nueva colección de objetos decorativos la ligereza tridimensional que flota en forma de guacamayos, tucanes, flamencos, colibríes y búhos. Diversas especies que toman la unidad de bandada para componer el espectáculo “Birds of Origami” en MGallery by Sofitel, en el barrio bohemio de Santa Tereza, Río de Janeiro.

El inspirador vuelo levita sobre los bosques y bosques tropicales de Brasil y se conecta con Tsuru (garza), el más emblemático de los origami que esparce el arte de doblar alrededor del mundo. El pájaro sagrado de Japón, que en la leyenda vive mil años y tiene el poder de otorgar deseos, presta sus pliegues precisos de papel para multiplicar las líneas calculadas milimétricamente. El resultado en cada pieza es la reproducción de un diseño preciso y energético en contraste con una ligereza casi etérea. Las esculturas de fundición reclaman magnetismo e invitan a la mirada a detenerse en los detalles de la geometría perfecta.

El minimalismo de la cultura budista zen, peculiar en el arte oriental, es inherente a la creación de Roberto Romero. La característica esencial, libre de excesos, ancla en las conexiones que el manejo experto con los alicates corrige como puntos de finitud y reanudación del dibujo. Al espectador se le proporciona la percepción del punto de partida, los pasos tomados por el artista plástico para estructurar el boceto gobernado por medidas perfectas. También otorga la libertad de entrar en el supuesto vacío que abarca el cable para explorar los códigos y los mensajes subliminales que habitan en el espacio. “La exactitud geométrica contrasta con la pluralidad de interpretaciones que la obra de arte puede despertar. Es la sensibilidad individual la que guía el vuelo reflexivo”, reflexiona Romero.

En la colección Birds of Origami, el artista expone la minuciosa visión de la delgada línea de culturas dispares. Atrévete a apropiarse de un ícono de la Tierra del Sol Naciente para desplegarlo en símbolos que celebran la tropicalidad brasileña y su naturaleza exuberante. Transpone recortes temporales y coloca un arte antiguo en sintonía con el presente. Un vuelo sin barreras para un mundo cada vez más global.

Acerca de Roberto Romero

Argentino de Buenos Aires, 43, Roberto Romero es licenciado en Letras por la Universidad de París X – Nanterre. Artista plástico autodidacta, elabora esculturas con alambre y tiene en sus creaciones una firma peculiar. Sus obras están escritas implícitas en las líneas libres del hilo metálico cuya esencia primitiva y grosera exalta la ligereza. Los dibujos filtrados se agotan en contornos y abren un universo poético y reflexivo a los ojos de quienes los observan.

El aura reflexiva que cuelga sobre las esculturas revela cortes de la propia historia de vida del artista. Cosmopolita, Romero desvió referencias multiculturales y compuso un repertorio de imágenes recopiladas por los países donde vivió, visitó, estudió y trabajó. Sus viajes a través de Líbano, Francia, Colombia y Uruguay mapearon materias primas, agudizaron el interés en la reutilización de objetos antiguos y técnicas artesanales. Siempre nuevos recuerdos para fusionarse con las nuevas investigaciones e inspiraciones que ahora habitan en Brasil desde 2012, cuando se instaló en el país.

Fuente: A lot of Brasil www.alotofbrasil.com.br.
Imágenes cortesía de: A lot of Brasil www.alotofbrasil.com.br.
Otras Notas

Mirá la revista