24 de abril de 2017

Este proyecto se encuentra en una propiedad de 55 acres en las remotas colinas de Malibú con una topografía única y vistas panorámicas hacia una cordillera cercana, un valle y el Océano Pacífico con islas en la distancia. En la búsqueda de inspiración, David Hertz Architects imaginaba una estructura de techo que permitiera una vista no obstruida de la cordillera, y vistas panorámicas.

Su cliente, una mujer, solicitó formas curvilíneas y femeninas para el edificio. La raíz de la forma del edificio fue imaginada como un techo flotante curvo. Pronto se hizo evidente, que de hecho, un ala de avión en sí podría funcionar.

Al investigar las alas de los aviones y superponer diferentes tipos de ala de avión en el sitio a escala, el ala de un 747, a más de 2.500 pies cuadrados, se convirtió en una configuración ideal para maximizar las vistas y proporcionar un techo autoportante con un apoyo estructural adicional mínimo necesario.

Mediante la incorporación de muros de contención buscaron minimizar los impactos posteriores a la topografía y al paisaje existentes. Las estructuras del ala están concebidas para ser colocadas de forma que “floten” en la parte superior de simples muros de hormigón que se cortan en las laderas.

Los techos voladizos derivarán el apoyo simple de los marcos de la correa de acero, que atarán los puntos estratégicos del montaje en el ala donde los motores fueron colocados previamente. Independientemente, un vidrio con estructura autoportante creará una unión entre la losa de hormigón con el ala formando un techo.

La escala de un avión 747 es enorme – más de 230 pies de largo, 195 pies de ancho y 63 pies de altura con más de 17.000 pies cúbicos de área de carga por sí solo y representa una tremenda cantidad de material a un precio muy económico de menos de $50.000 dólares.

Además, la incorporación de componentes livianos prefabricados y su entrega a través de un helicóptero, a un costo de $8.000/ h. se logró después de considerar el costo de conseguir la mano de obra tradicional y  llevar el material al lugar.

Después de visitar los aviones y verificar con el departamento de construcción que no hay nada que prohíba específicamente el uso de un ala de avión como techo, el estudio comenzó a explorar la estructura real de las alas en particular y examinó si otros componentes podrían ser utilizados para estructuras adicionales en la propiedad. Aunque descubrieron que tenían que registrar el techo de la casa con la FAA (Administración Federal de Aviación) para que los pilotos que vuelan por encima no lo confundan con un avión derribado.

Al analizar el costo, parecía tener más sentido adquirir un avión entero y usar tantos componentes como fuera posible, como los indios nativos americanos utilizaban cada parte del búfalo. Por lo tanto, la propiedad debe consistir en varias estructuras todas fabricadas con componentes y piezas de un avión Boeing 747-200.

La residencia principal utiliza tanto las alas principales, así como los 2 estabilizadores de la sección de cola como un techo para el dormitorio principal. El edificio del Estudio de Arte utilizará una sección de 50 pies de largo del fuselaje superior como techo, mientras que la parte delantera restante del fuselaje y la cubierta superior de la cabina de la primera clase se utilizará como el techo de la casa de huéspedes.

La mitad inferior del fuselaje, que forma la bodega de carga, formará el techo del establo de animales. Un pabellón de meditación se realizará desde el frente entero del avión a 28 pies de diámetro y 45 pies de alto; las ventanas de la cabina formarán una claraboya. Varios otros componentes se contemplan para su uso de una manera sublime, que incluyen un pozo de fuego y un elemento de agua construido a partir del carenado del motor.

Características Ambientales

Wing House, como un trabajo en curso, tiene muchos planes para la puesta en práctica de características ambientales. El único hecho de que un 747 esté siendo utilizado para construir una residencia principal y 6 estructuras auxiliares, es ambientalmente sustentable puesto que el material que se utiliza es el 100% de residuos post-consumidor, y el avión ya ha sido diseñado para que el recurso material adicional y el recurso humano no fueron necesarios como lo hubiese sido si la estructura hubiera sido construida desde cero. Se incorporarán energía solar, calefacción radiante y ventilación natural, así como vidrios térmicos de alto rendimiento.

Fuente: David Hertz Architects
Imágenes cortesía de: David Hertz Architects, Carson Leh, Duglas Hill – www.doughill.com, Laura Doss – www.lauradoss.com.
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