Los jóvenes pero sólidos 30 años de la exposición nacional de arquitectura, industria, diseño interior y paisajismo se celebran con una trayectoria ininterrumpida  y una propuesta reveladora. La elección de la sede 2015, cuyo estilo recuerda a la inaugural, propone un regreso a las bases sin caer en repeticiones sino, por el contrario, doblando su apuesta. Los 41 espacios que llenaron de vida a Basavilbaso 1233 -la propiedad encargada en 1916 por ALEJANDRO ESTRUGAMOU- cautivaron a los asistentes con intervenciones que potencian el patrimonio y valor arquitectónico del edificio.

Sorpresas de bienvenida

La primera impresión de Casa FOA estuvo a cargo de NATALIA BENEDETTI y las arquitectas ADRIANA RANDAZZO, INÉS MARGOT y PAULA LUCHELLI: el patio fue trabajado con piedra, mármol y madera, dándole a la profundidad del espacio un recorrido para detenerse antes de ingresar a la mansión. El hall de entrada, intervenido con escamas superpuestas e iluminadas, estuvo a cargo del estudio Proyecto Elefante: “Proponemos para la entrada de la casa una instalación que representa la desintegración del espacio”, cuentan LUISA NORBIS Y FLORENCIA MELLER. Ya en el foyer central, JULIO OROPEL y JOSÉ LUIS ZACARÍAS OTIÑANO diseñaron un Borne setee como base de la instalación de madera que crece en altura a través de una morfología orgánica y envolvente, “dándole al espacio un punto de gran peso visual y dramático, simbolizando los estados entrelazados del tiempo, los recursos naturales de la rica foresta de la Mesopotamia que se entrelazan dando vida a los diferentes ecosistema”.

La idea para el estar del diseñador PABLO CHIAPPORI estuvo motivada por los sedimentos del paso del tiempo: “Sentí que no debía tocar nada…Dejar vivas las cicatrices, apagado su viejo esplendor, es aún más bello”. Las maderas tratadas, la rusticidad del rattan, el bronce que transporta a otra época, las texturas del fieltro y el terciopelo y las transparencias de los vidrios componen una orquesta de sensaciones. GRACE DEVECYAN también trabajó sobre el pasado pero a través de una historia de ficción: “Tiene que ver con un regreso: el de su antigua dueña, que vuelve al que fue su lugar para recuperar recuerdos y experiencias en un ejercicio de la memoria que se valdrá del diseño interior como recurso”. El mobiliario fue pensado para contener y dialogar con texturas: linos, maderas, terciopelos, cueros y lanas. El aspecto escenográfico está dado por la imagen del niño que, reflejada en el espejo, propone una reflexión sobre la eternidad.

Las arquitectas CECLINA y MARÍA AZPIROZ ACHÁVAL, del estudio Azora, diseñaron una cocina “inspirada en un usuario que sabe apreciar y disfrutar de las buenas cosas. Es elegante, con carácter y habla de la exigencia de quien busca la calidad en los materiales y los detalles”. Dominada por la búsqueda temática a través de colores y materiales, trasciende la función de cocina para albergar momentos de arte.

Diseños de planta alta

La arquitecta VIVIANA MELAMED diseñó lo que llama un estar esencial, “honrando nuestro verdadero ser, sereno, personal, íntimo”. El espacio fue aprovechado en altura e intervenido con una paleta de tonos neutros que le devuelve el protagonismo a aquellas acciones que suceden allí: el descaso, la lectura, la música. Unos cuartos más adelante está ubicado el dormitorio de hombre diseñado por MARÍA ANZOATEGUI y CECILIA BRAVO, cuyo perfil se vincula con el interés por el arte y la estética: “Nuestro principal objetivo fue revivir el espíritu de la época, su sofisticada arquitectura y el estilo de vida de aquel entonces. Respetamos el paso del tiempo a partir de una propuesta ecléctica y depurada”. Otro de los espacios fue dedicado a un imprescindible en cualquier tipo de hogar: la biblioteca. SERGIO MUCHNIK y CYNTHIA DE WINNE se inspiraron en el cambio, por eso partieron de la noción de compartimentos adaptables. “Mostraremos mediante recursos como la modularidad, la monocromía y la composición, la capacidad que tiene un pequeño ambiente, de adaptarse a quien lo use”.

Imágenes cortesía de Casa FOA www.casafoa.com

FICHA TÉCNICA
Proyecto: Casa FOA
Ubicación: Basavilbaso 1233 (Buenos Aires, Argentina)
Superficie: 2000 m2
Año: 2015

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