21 de julio de 2017.

El área siempre llamó la atención de ZAHA HADID y este año la ciudad verá realizado su deseo en forma de torre: las tradicionales curvas que caracterizan su diseño arquitectónico, se integrarán al distrito artístico de West Chelsea con el Whitney Museum y al futuro Culture Shed en el Hudson Yards.

La (Gran) Manzana rectangular.

A lo largo de una torre acristalada de 11 pisos de alto y 39 residencias, los exclusivos habitantes podrán disfrutar de unidades que comienzan en los 150 m2 y llegan hasta los 600 m2. Además de los espacios interiores diseñados por la misma ZAHA HADID -fue uno de los últimos proyectos en los que trabajó antes de fallecer-, las terrazas y balcones son parte de la promesa que vuelve a estos departamentos un lugar exclusivo para pasar más tiempo puertas adentro: la sensación de amplitud y apertura hacia la ciudad se extienden hasta el horizonte. “Siempre me fascinó el High Line y sus posibilidades para la ciudad. Hace décadas, solía visitar las galerías de la zona y consideraba la forma de construir a lo largo de esa ruta”, comentó la arquitecta el año pasado. El edificio contará con áreas de usos común para recreación y deporte, una terraza abierta en su último piso, un spa, una piscina cubierta y cocheras privadas. El carácter artístico de las unidades es tal que serán numeradas, como si se tratara de obras que forman parte de una edición limitada.

Vecinos estéticos.

El celebrado High Line sirve como escenario para este edificio que, como toda legítima arquitectura firmada por HADID, expresa una idea de futuro: los departamentos ya no son lugares en los que la gente cubre sus necesidades básicas (alimento, descanso, aseo), sino que explora las diferentes formas del ocio y el encuentro social. Entre las actividades convocantes que se anticipan, el arte ocupará el podio: la galería PAUL KASMIN, actualmente ubicada en West Chelsea, será el primer inquilino del edificio. Entre las firmas que quieren formar parte de esta exclusiva ubicación ya figuran Time Warner, CNN, Coach y L’Oreal, locales comerciales y restaurantes. Alrededor del edificio se instalará el circuito de High Line Nine, un conjunto de nuevas galerías inspiradas en las europeas, con espacios de bar y café, salones para eventos y servicios.

Con volúmenes laterales que comienzan como una línea y luego se ensanchan haciendo un recorte de las visuales urbanas, el edificio 520 West 28th le dará a Nueva York una nueva forma: una campana de cristal que cumple la doble función de proteger lo que guarda y de vincularse con el exterior a través de su transparencia. De día y de noche, será uno de los faros artísticos de la ciudad.

Fuente: Zaha Hadid Architects – www.zaha-hadid.com.
Imágenes cortesía de: Zaha Hadid Architects – www.zaha-hadid.com, Renders de Hayes Davidson – www.hayesdavidson.com.

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