10 de marzo de 2017

Design between Human and Machine

Drones serviciales, sensores inteligentes o Industria 4.0. Desde hace algunos años la robótica se ha metido en nuestras vidas, alterando profundamente la rutina diaria. El diseño es parte fundamental de la misma, puesto que son los diseñadores los que proyectan la interfaz entre el hombre y la máquina.

Entre el 11 de febrero y el 14 de mayo de 2017, el Vitra Design Museum presenta una gran exposición panorámica que, por primera vez y de manera exhaustiva, examina el boom actual de la robótica.

“Hello, Robot. Design between Human and Machine” es una exposición que abarca más de 150 obras del diseño y del arte, entre ellas robots que se ocupan de la limpieza o de las labores domésticas, pero que también se emplean en la industria, en los juegos de ordenador y en las instalaciones mediáticas, incluidas muestras del cine y de la literatura. Una exposición que revela la multiforme variedad de la actual robótica al mismo tiempo que amplía la visión acerca de las cuestiones éticas, sociales y políticas asociadas.

Gracias a la digitalización, la robótica ha experimentado una profunda renovación en las últimas décadas. Los robots no solo ensamblan automóviles y lavadoras o nos llevan en cintas transportadoras desde una terminal aérea a la otra, también están presentes en nuestras vidas de diversas maneras: desde aparatos domésticos que se comunican –lo que actualmente se llama “Internet de las cosas” – hasta algoritmos autodidactas en los programas de ordenador (bots).

Anteriormente era un dominio exclusivo de ingenieros y expertos en computación, pero la actual explosión de la robótica se debe en gran parte al influjo de los diseñadores, puesto que son estos los que deciden dónde y cómo nos encontramos con los robots, qué relación establecemos y cómo interactuamos con ellos –o ellos con nosotros.

“Hello, Robot.” es una exposición que se estructura en cuatro secciones. En primer lugar, se examina el viejo entusiasmo por el “ser artificial” que caracteriza el movimiento moderno a principios del siglo XX (Moderne), y cómo esta popularización ha incidido en nuestro concepto del robot.

En segundo lugar, se tratan los campos donde irrumpió la robótica: la industria y el mundo del trabajo, contextos donde los robots se siguen viendo como una amenaza para el trabajador. Por eso la exposición pone de relieve desde diferentes perspectivas el actual debate sobre estos temas.

Una amplia muestra que abarca desde los clásicos robots para la industria hasta una instalación del grupo RobotLab en la que un robot en cinta mecánica produce manifiestos. Se cuestionan, por tanto, las fronteras entre el trabajo automatizado y la creatividad humana.

La tercera parte de la exposición analiza la proximidad de esta nueva tecnología a nuestras vidas: como ayuda o como »amigo« en el día a día, en las faenas domésticas, en la asistencia y mantenimiento, como »compañero digital« o incluso en el cibersexo.

La cuarta parte de la exposición “Hello, Robot.” se ocupa de la progresiva integración de hombre y robótica, por ejemplo cuando vivimos en edificios con capacidad de autoaprendizaje, nos movemos en las llamadas “ciudades inteligentes”, o incluso cuando nos implantan sensores inteligentes.

La exposición se prolonga en el llamado “Elytra Filament Pavilion”, un baldaquino (dosel) conformado bionicamente que resulta un impresionante ejemplo del creciente influjo de la robótica en la arquitectura: los diferentes módulos se definen mediante un algoritmo y se producen finalmente con la ayuda de un robot industrial. El pabellón ha sido realizado por un equipo de la Universidad de Stuttgart – entre sus componentes Achim Menges– y fue expuesto por primera vez en el Museo Victoria & Albert de Londres.

“Hello, Robot.” pone de manifiesto muy claramente la ambivalencia que ha acompañado a la expansión de la robótica en las últimas décadas. Tanto entonces como ahora el debate sobre la »inteligencia artificial« oscila entre utopía y distopía  (antiutopía), entre la esperanza de un mundo mejor gracias a la técnica y el temor a la incapacitación del individuo. Un contexto del que surge una nueva formulación de la pregunta acerca de la responsabilidad de los diseñadores.

Esta controversia sobre la correcta configuración de la robótica se refleja en 14 cuestiones que nos conducen con su correspondiente leitmotiv durante la exposición. Preguntas que invitan al visitante a reflexionar sobre la propia relación con las nuevas tecnologías, transmitiendo de paso la idea de que las oportunidades y los riesgos a menudo vienen juntos. La robótica nos es cada vez más cercana y personal, nos resulta incluso imprescindible, pero la cuestión es: ¿construye un mundo mejor?

La exposición se completa con un amplio programa de charlas, vídeos, performances y talleres que examinan el tema desde diferentes perspectivas. La maqueta del catálogo de la exposición fue realizada por un algoritmo en colaboración con Double Standards, Berlín. Key Visual: Christoph Niemann.

Fuente: Vitra Design Museum – www.design-museum.de
Imágenes cortesía de: Vitra Design Museum – www.design-museum.de, Mark Niedermann – www.markniedermann.com.

 

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