NICK POURFARD vive en San Francisco, tiene 23 años y es diseñador industrial. Como buena parte de sus amigos, anda en patineta y toca la guitarra. Más que un hobby, tiene un oficio: aprendió carpintería de manera autodidacta y desde 2010 transforma las tablas usadas en bajos y guitarras. “Ando en skate desde que toco la guitarra. Generalmente uso las tablas en las que anduve para crear cada una”, cuenta el chico de la patineta.

Hechas para sonar

Como suele sucederle a los skaters en estado de entrenamiento y experimentación, entre una prueba y otra NICK sufrió un accidente que lo obligó a guarda reposo: “Me rompí un tendón y no podía caminar, pero no quería quedarme quieto. Empecé a probar cosas en madera y de a poco fue adquiriendo el conocimiento del carpintero”. El proyecto significó muchas cosas: por un lado, el diseñador hizo del tiempo muerto un período productivo; por otro, exploró las posibilidades del material para otorgarle una segunda vida; por último, logró unir dos de sus grandes pasiones…el skate y la música.

Suena bien, pero no todo es armónico en el proceso: “El material es frustrante. Algunas cosas no funcionan o, si lo hacen, tenés que atravesar un montón de problemas para lograr pequeñas mejoras sobre la madera”. A lo largo de su vida útil, las tablas sufren roturas o fisuras que deben ser reparadas no sólo por la apariencia estética sino también para que el instrumento ofrezca un sonido de calidad. Desde que se selecciona la materia prima hasta que se concluye el instrumento, cada guitarra o bajo requiere de 20 horas de trabajo en el taller.

Diseño colaborativo

“El 100% de los materiales utilizados son donaciones de skaters y tiendas de skateboarding”, cuenta NICK, que también usa sus propias tablas para crear instrumentos. Por el momento, Prisma Guitars tiene seis modelos de guitarra y dos modelos de bajo. Su método de producción es el secreto que hace de los instrumentos piezas únicas: no puede revelarlo, pero asegura que el sonido es impecable. En la web de la marca se pueden ver videos de TROY BRAUNSTEEN, BRENDAN DELLAR y PARKER GRIGGS haciendo pruebas con distintos modelos.

La composición de colores de las guitarras y bajos de Prisma es única: depende de las tablas de skate que se usen para ensamblarla que, a su vez, fueron confeccionadas con siete láminas de madera aglomerada de arce. Esa reconfiguración es, también, un modo único de combinar el pasado: llevará el espíritu de su skater y cada uno de los recorridos hechos por la patineta. Es, por último, una forma personal de interpretar el sonido: el músico la hará sonar a su manera, llegando a cada oyente de un modo íntimo.

Imágenes cortesía de Stevan Morrison y Aldo Carrera www.prismaguitars.com

FICHA TÉCNICA
Diseñador: Nick Pourfard
Proyecto: Prisma Guitars
Ubicación: San Francisco, California (Estados Unidos)
Materiales: Maderas reutilizadas de tablas de skate

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