22 de marzo de 2017

Cité internationale Paul Ricœur se sitúa en la interfase entre dos lógicas urbanas muy diferentes: por un lado, el moderno barrio formado por amplios espacios públicos y edificios de gran tamaño, por el otro, el centro histórico formado por pequeños edificios. Uno de los desafíos del proyecto fue articular la ciudad tradicional y las escalas modernas de la ciudad, utilizando tanto la organización de sus volúmenes como el diseño de sus funciones.

El Cité Internationale es un edificio híbrido, que reúne a tres propietarios diferentes y cuatro estructuras independientes: El centro deportivo hacia el sur, oficinas universitarias con sus entradas sobre la fachada ubicada en el oeste UBL (Université de Bretagne Loire), viviendas para académicos extranjeros con su hall de entrada sobre la fachada del norte, y la cafetería de la universidad.

El proyecto organiza la convivencia de las cuatro estructuras dentro de un proyecto único, simple y compacto. El edificio consta de una base, ubicada en la alineación de las calles, que alberga los espacios abiertos al público, y un volumen elevado que aloja la residencia para académicos, dotado de balcones.

Las imbricaciones de las cuatro estructuras situadas en la base y que funcionan de manera totalmente independiente se incluyen en un sistema de fachada vertical alternando aluminio y vidrio, que unifica toda la estructura dentro de otra transparente y brillante. El proyecto está completamente abierto y las actividades en el interior son visibles, como una forma de atraer movimiento y vida y animar el espacio público.

El edificio implementa una combinación de soluciones arquitectónicas y técnicas para cumplir con un programa ambiental muy exigente. El sistema gráfico de las fachadas se deriva de la lógica climática. Al este y al oeste, las agujas verticales sobresalientes de aluminio pulido ofrecen una protección eficaz contra el sol. El conjunto genera una composición abstracta con sutiles variaciones de textura. La imagen cambia según el ángulo de visión: casi invisible de frene, las agujas crean cuadros grandes cuando se ven lateralmente.

En el bulevar, el edificio vertical alberga la residencia de académicos extranjeros. Su diseño crea un contraste con la parte inferior y está parcialmente separado de ella por medio de un vacío en el 4º nivel. Cada habitación tiene su gran ventanal propio con una ventana que da al balcón. El mobiliario de las habitaciones, hecho de madera, se hace a medida. Incluye la cocina, la cama, el escritorio y numerosos espacios de almacenamiento integrados.

La fachada norte del boulevard de la Liberté es creada por los jardines de invierno que ofrecen aislamiento térmico y acústico. La fachada muy ligera y sencilla alterna paneles fijos y abiertos. Las vegetaciones y los árboles se plantan en la parte trasera y el conjunto forma así una gran imagen verde abierta hacia la ciudad.

Ficha técnica:

Nombre del proyecto: Cité internationale Paul Ricœur
Dirección técnica: Hérault Arnod architectes – herault-arnod.fr
Superficie: 7.389 m²
Ubicación: Boulevard de La Liberté – Rennes, Francia

Fuente: V2com – v2com-newswire.com
Imágenes cortesía de: Hérault Arnod Architectes – herault-arnod.fr, Mizuho Kishi, Labtop rendering, André Morin.
Otras Notas

Mirá la revista