16 de agosto de 2017.

La concepción del proyecto nace por las determinantes físicas del terreno – pendiente pronunciada por su ubicación en la Cordillera de los Andes – y las necesidades del cliente de 4 viviendas unifamiliares de 300 m2. Al trabajar al proyecto en corte se concibe un proyecto colectivo interpretado por una serie de volúmenes introducidos en la tierra en distintas alturas y profundidades que buscan generar superficies verdes a diferentes niveles, cada uno de los espacios interiores tiene vistas del bosque que se encuentra al frente y acceso a las distintas terrazas que se conjugan con el entorno natural del sitio.

Todos los volúmenes están proyectados como visores que tienen una relación directa – visual y espacial – entre el espacio interior y el exterior, logrando una continuidad entre los espacios públicos, semi-públicos y privados. Los espacios servidos dan hacia el exterior por vista, iluminación y ventilación mientras que las circulaciones verticales que conectan estos volúmenes están semi enterradas e iluminadas desde la cubierta, convirtiendo al proyecto en un juego de luces y sombras en su interior, al trabajar la quinta fachada como una capa principal, dentro del sistema programático que genera distintas dinámicas en sus espacios internos.

Cada vivienda está compuesta por 3 volúmenes de distintas proporciones y ubicados a distintos niveles según la actividad interna y su ingreso principal peatonal y vehicular, rompiendo la monotonía interna donde el volumen principal de doble altura contiene actividades públicas  y los 2 volúmenes de altura simple para las actividades privadas. Estos volúmenes están conectados por un núcleo principal con un recorrido continuo, que se va alternando de volumen según recorre los espacios.

Los 12 volúmenes que conforman las 4 viviendas están ubicados estratégicamente para adaptarse a la pendiente del terreno pero el uso de estos se va traslapando en cada cuerpo como un tejido, es decir, el uso interno se va moviendo horizontal y verticalmente en el proyecto generando tanto vistas transversales como longitudinales en el exterior e interior, transformando las masas construidas en una especie de paisaje urbano.

Ficha técnica:

Estudio: TEC Taller EC – www.tec.com.ec.
Directores: Pablo Castro Guijarro – Roberto Morales Guijarro.
Equipo de Trabajo: Juan Ruiz, Héctor Barreto, Vladimir Tapia, Maricela Galán, Eduardo Obach, Luis Antonio Espinoza, José López, Adriana Guerrero, Paolo Caicedo, Alejandro Viteri.
Construcción: Eduardo Castro Orbe, Javier Proaño.
Superficie: 1,200.00 m2.
Ubicación: San Juan de Cumbayá, Quito, Ecuador.
Año: 2017.

Fuente: TEC Taller EC – www.tec.com.ec
Imágenes cortesía de: Bicubik, Sebastián Crespo – www.sebastian-crespo.com, Andres Fernández – www.andres-fernandez.com.
Otras Notas

Mirá la revista